Lamentablemente, es cada vez más común, en estos tiempos acelerados en los que se vive, que la gente se saltee el desayuno. En el mejor de los casos, se consume algo rápido antes de salir o en el camino hacia el trabajo, pero las elecciones de alimentos que se realizan, no son las más adecuadas.
El desayuno es un hábito saludable que debe realizarse siempre. Es muy importante inculcárselo a los más pequeños para que puedan mantenerlo durante toda su vida.
El organismo, durante las horas de sueño, como no se ingieren alimentos, consume los nutrientes de reserva para obtener energía. La función del desayuno, como su nombre lo indica, es romper el “ayuno” nocturno y brindarle a nuestro organismo la energía que necesita para comenzar el día adecuadamente.
Por eso, no sólo es importante desayunar, sino hacerlo correctamente, a través de una saludable selección de alimentos.
Ahora bien, ¿cuáles son las opciones más convenientes para elegir?
El desayuno es una buena oportunidad para aportar calcio a nuestro organismo, por lo tanto, pueden consumirse leche, yogures y / o quesos.
Si bien estos alimentos aportan energía, hay otros que lo hacen aún en mayor cantidad. Es el caso de los cereales. En este caso, no sólo se hace referencia a los típicos cereales de desayuno que suelen agregarse a la taza de leche, sino a cualquier derivado que se obtenga con los mismos; por ejemplo, pan o galletitas.
También el desayuno es una buena oportunidad para consumir algún dulce. Por eso, más allá del endulzante que se le agrega a la bebida, puede consumirse mermelada, jalea o miel.
Por último, para incorporar algo de fruta, puede recurrirse a algún jugo exprimido.
En definitiva, un ejemplo de desayuno ideal que puede ser consumido por cualquier persona sana, puede ser:
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Un vaso de leche o yogur.
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Pan o galletitas.
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Queso untable para agregar al pan o las galletitas.
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Mermelada o jalea para colocar sobre el pan o las galletitas.
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Jugo de naranja exprimido.
Las cantidades que puede comer de cada alimento varían y son distintas en cada persona según el requerimiento energético diario que tenga.
Lo que sí debe generalizarse es el hábito de desayunar y las opciones saludables que lo constituyen.
Además, desde el punto de vista social, el desayuno es una práctica muy importante, debido a que constituye un momento que la familia comparte antes de emprender cada uno sus responsabilidades diarias. En lo posible, todos los miembros de la familia deberían desayunar al mismo tiempo.
Debería tenerse en cuenta el tiempo que lleva desayunar para programar la hora del despertador. La preparación del desayuno y su consumo es una práctica que no debería llevar más de 15 minutos. Por lo tanto, tampoco necesita levantarse mucho tiempo antes para hacerlo. Si Ud. desea dormir hasta último momento, es recomendable dejar listos todos los implementos que utilizará para preparar el desayuno, desde la noche anterior.
Ante la imposibilidad de desayunar en su casa, es conveniente que lo haga, aunque sea en otro lado, antes de comenzar con su día de trabajo. Por ejemplo: en un bar, en una confitería, en la oficina, etc. Sea cual sea el lugar, tenga siempre presente cuáles son los alimentos que no deben faltar y que constituyen una elección saludable.